Atrás

MOQUEGUA: HACE UN AÑO SE REGISTRÓ LA ERUPCIÓN MÁS GRANDE DEL VOLCÁN UBINAS EN LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS

domingo 19 de julio de 2020

MOQUEGUA: HACE UN AÑO SE REGISTRÓ LA ERUPCIÓN MÁS GRANDE DEL VOLCÁN UBINAS EN LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS

El 19 de julio de 2019, se registró la erupción más grande del volcán Ubinas en los últimos 50 años, la caída de ceniza afectó los departamentos de Moquegua, Tacna, Puno e incluso La Paz en Bolivia, haciendo que varios poblados sean evacuados por las autoridades.

Un mes atrás de la gran erupción, especialistas del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) a través de su Observatorio Vulcanológico (OVI) identificaron cambios significativos en el comportamiento de volcán: actividad sísmica, emisión de gases, entre otros. Determinando que el Ubinas había iniciado un nuevo proceso eruptivo el 24 de junio.

Tras la gran explosión del 19 de julio, especialistas del OVI acudieron de inmediato a la zona para tomar muestras del material volcánico, instalar más colectores de ceniza e informar a la población y autoridades sobre la situación del volcán.

Se determinó que la actividad volcánica tuvo una duración de 4 días y un Índice de Explosividad Volcánica (VEI) 2. La columna eruptiva superó los 6 km de altura y emitió alrededor de 4 millones de m3 de material volcánico.  Los fragmentos llegaron a medir hasta 6 cm y fueron expulsados a 3 km de distancia del cráter.

Las imágenes satelitales permitieron observar que la ceniza se dispersó en 2 direcciones principales (E, y SE). Las partículas más finas llegaron hasta la capital de Bolivia, La Paz, recorriendo más de 200 km de distancia desde el cráter del volcán.

El Ingemmet participó en la atención de la emergencia junto a las autoridades, asesorándolos en el uso del mapa de peligros del volcán Ubinas. Durante esta crisis eruptiva, los poblados de San Miguel, Huatagua, Ubinas, Querapi y Escacha fueron evacuados al albergue de Anascapa, ubicado a 10 km al sur del volcán. Como parte del trabajo en la zona, se hizo una evaluación geológica del sector de Sirahuaya para la construcción de un albergue permanente.

Tras la erupción, en la temporada de lluvias (enero a marzo) se suscitaron lahares (huaicos volcánicos) que afectaron las principales vías de acceso al pueblo de Ubinas y otras infraestructuras.

Recordar este tipo de eventos, es de vital importancia para mantener una cultura de prevención, considerando que la actividad volcánica es un fenómeno recurrente en nuestro país. En tanto, el Ingemmet mediante su observatorio vulcanológico se encuentra comprometido en el seguimiento y vigilancia constante de los volcanes activos en nuestro país.